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Amebiasis Intestinal

Es una infección intestinal causada por el protozoario Entamoeba histolytica. A nivel mundial entre 40 y 50 millones de personas desarrollan colitis o enfermedad extraintestinal anualmente con hasta 40,000 muertes. Además de las manifestaciones gastrointestinales, el absceso hepático amebiano u otras manifestaciones raras como las pulmonares, cardiacas e inclusive las cerebrales pueden aparecer.

La amebiasis tiene ocurrencia mundial, la prevalencia se incrementa desproporcionadamente en países en vía de desarrollo, debido a las pobres condiciones socioeconómicas y el nivel de sanidad. Países como India, México, y otras partes del centro y sur de América. La prevalencia puede ser hasta de 50% en algunas regiones.

La infección se desarrolla después de la ingesta de quistes de ameba, generalmente de fuentes contaminadas como alimentos o agua, aunque también puede asociarse con transmisión venérea o a través de vía fecal u oral. Una vez dentro de la luz del colon, la ameba penetra la mucosa intestinal que de otra forma actuaría como barrera contra la invasión. La ameba tiene mecanismos que le permiten invadir el tejido, como la secreción de proteinasas, destrucción de las células mediante muerte celular programada, formación de poros o al alterar las proteínas que mantienen unidas las células del intestino.

Es importante mencionar que hasta 90% de las infecciones por amebas son asintomáticas. En los casos en que se desarrollan síntomas, diarrea ocurre en 94 a 100% de los casos, disentería (diarrea con moco y sangre) ocurre igualmente en 94 a 100% de los casos, pérdida de peso hasta en 50% de los pacientes, fiebre aunque es rara ocurre de 8 a 38% de los pacientes.

El diagnóstico de infección se apoya en técnicas como microscopía, pruebas en sangre o colonoscopia con toma de biopsia.

El tratamiento depende de 2 agentes, en el caso de amibiasis con disentería el tratamiento requiere el uso de metronidazol, de lo contrario un agente que solo actúe dentro de la luz del intestino es suficiente, tal como la diyodohidroxiquinoleína.

Fuente: Haque R, Huston CD, Hughes M, et al. Amebiasis. N Engl J Med 2003; 348: 1565

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